En sus zapatos: el germen de la vocación por la literatura infantil y juvenil

Las vivencias personales y las historias que forjaron las relaciones familiares durante la infancia, sumadas a la necesidad de dar vida a ausencias y crear nuevos escenarios, son las razones que han compartido los escritores María Fernanda Heredia (Ecuador), María José Ferrada (Chile), Laura Escudero (Argentina) y Patricio Mena (Chile) para explicar cómo se generó su vocación para crear literatura infantil y juvenil.

En el conversatorio “En sus zapatos”, ha cerrado este domingo 29 de septiembre las actividades del festival Celebremos Iberoamérica (CIB Fest), que durante dos semanas se ha realizado en la capital española. Los cuatro creadores han destacado la importancia de las primeras lecturas como primeras experiencias con las letras y que son con las que comenzarían una relación permanente con la literatura.

En el evento en la Casa del Lector, Heredia ha considerado el suyo como un proceso atípico su creación de literatura infantil, ya que sus primeros escritos los desarrolló como adulta y fueron sus editores quienes le aseguraron que eso encajaba más como historias para niños y jóvenes. “Me tomó años aceptar que mis relatos no eran tan adultos como pensaba, me di cuenta que lo que sentimos los adultos, como alegrías, miedos, temores, ausencias, partidas, también lo experimentan los niños”, ha dicho. La autora de “Amigo se escribe con H” (2003) ha asegurado que, independientemente de las plataformas en las que lean los niños y jóvenes, para los escritores lo fundamental son las historias, las que seducen ya sean leídas o contadas. “Mi relación con la literatura es primitiva, necesito la palabra. Hoy más que nunca necesitamos buenas historias, sentirlas hacia adentro, recrearlas y recordarlas”, ha abundado.

Ferrada ha recordado que su acercamiento con esta literatura se inició al tener que preparar un regalo para su hermano, 15 años menor que ella. Después, a través de los talleres de literatura infantil, ha encontrado una forma de comprender mejor a los niños. “La necesidad de saber, el preguntar y tratar de entender tantas cosas, idea y alegrías, hacen que los niños transmitan muchas cosas mejor que los adultos, así aprendí a ponerme en sus zapatos”. La autora premiada por su libro “El idioma secreto” (2013), ha recalcado que en su caso las lecturas en su infancia sí marcaron un acercamiento importante a su vocación y su manera de vivir. “Es con esos primer libros de cuentos que uno aprende la confianza, la empatía; esas lecturas me prepararon para vivir, para relacionarme con los demás fuera de casa”, ha referido.

Para Escudero, su acercamiento con los niños durante su infancia quedó marcado porque con ellos llenaba la ausencia de su madre, la buscaba “en el fondo vital de las letras”, y por esa manera de relacionarse con los libros es que conecta bien con los más pequeños. “Escribo para buscar algo que nunca voy a encontrar, esa búsqueda sostiene mi relación total con la literatura”. La escritora, que recibió en 2015 el Premio Hispanoamericano de Poesía para Niños del Fondo de Cultura Económica, con “Ema y el silencio” ha resaltado la necesidad de acercar a los chicos y chicas a las poéticas y sonoridades que tienen los diferentes países y regiones hispanohablantes. “Es necesario que se hagan circulan esas distintas poéticas y hacer receptivos a los niños a las variedades del castellano, es una manera en que enriquecen sus lenguas”.

Por su parte Patricio Mena, que también trabaja como ilustrador, ha comentado que su infancia no se caracterizó por la presencia de libros en su casa, porque su familia no era lectora en tiempos de la dictadura militar en Chile. Fue precisamente esa falta de literatura en su entorno, sumada su habilidad con el dibujo, lo que le llevó a buscar la literatura en las bibliotecas. “Mi escritura no es más que una búsqueda a esa sensación primera que sentí cuando niño al descubrir la lectura”, ha afirmado el coautor junto con Ferrada de libro para niños con autismo “El día de Manuel”.

Al final de este acto con el que CIB Fest ha puesto broche final a sus 11 días de actividades, el secretario general de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI), Mariano Jabonero, ha calificado al festival como “un éxito, un hecho inusitado, algo insólito” al sumar 125 actividades de contenido iberoamericano en unos pocos días en Madrid, “algo que no se había hecho antes”.

“El éxito de este festival se debe a tres razones: el apoyo de las embajadas de los países iberoamericanos; hay una lengua común que nos une, y Madrid es una ciudad mestiza en la que viven un millón de iberoamericanos. Habrá otro festival Celebremos Iberoamérica, estoy seguro de ello”, ha manifestado.