La capacidad transformadora de la cultura en Iberoamérica

Los proyectos culturales tienen capacidad de transformar comunidades, siempre que se implanten en un ámbito local, cuenten con participación ciudadana, tengan continuidad en el tiempo y se puedan adecuar a las nuevas demandas de la sociedad. Así han coincidido responsables del área cultural de instituciones iberoamericanas y españolas en el Encuentro de Gestión Cultural en Iberoamérica, realizado en el marco del festival Celebremos Iberoamérica (CIB Fest).

El evento, que tuvo lugar este viernes en la sala Simón Bolívar de la Casa de América, ha destacado también la necesidad de “escuchar a la gente de comunidades e interactuar de forma transversal con actores de otras áreas implicadas en el desarrollo” social y económico, además de buscar que, desde la cultura, se avance en sostenibilidad y otras prioridades de cada país, ciudad, barrio o zona rural donde se realicen tales proyectos. Algunas de las principales demandas hoy en día son la necesidad de una mayor formación, innovación y asunción de riesgos.

La Agenda 2030 como hoja de ruta

“La gestión cultural en Iberoamérica es una historia de éxito porque se han reducido las desigualdades culturales. En los últimos 10 o 15 años se ha producido un cambio importantísimo en el campo de la gestión cultural en España, Europa y América Latina. El discurso cultural ahora es muy parecido entre los países, no el recurso económico, sino que se ha situado a los países en igualdad conceptual para interactuar unos con los otros”, ha expresado en este encuentro el director honorífico de la Cátedra Unesco: Políticas Culturales y Cooperación de la Universidad de Girona, y promotor de numerosas políticas de acción cultural en organismos de cooperación internacional, Alfons Martinell.

Martinell también destacó el papel fundamental de la OEI en este cambio, a través de la labor del organismo con proyectos como Campus Euroiberoamérica o la red de formación en gestión cultural Iberforma. En sus propias palabras, “la coproducción entre lo iberoamericano en cooperación es superior gracias a la OEI”.

Durante la mesa “Los retos de la gestión cultural para mejorar su implicación intersectorial en los ámbitos del desarrollo”, el académico ha advertido que al sector cultural le ha costado adaptarse a revolución digital, porque es reacio al cambio, es conservador. Por ello, bajo su punto de vista, un gestor cultural lo que necesita es más capacidad para actuar ante las nuevas realidades: la capacidad de adaptación es la clave de su éxito, “su pasado es su refugio y es defensivo”, ha sentenciado.

La asesora en Cooperación al Desarrollo, experta en transversalización de la Cultura en el desarrollo del Departamento de Cooperación y Promoción Cultural de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) Ana Sánchez ha expuesto que es la Agenda 2030 de Naciones Unidas la que marca de forma más clara cómo avanzar en el camino para que las política culturales sean instrumento para el desarrollo. En el caso del organismo que representa, con proyectos en educación, género, medio ambiente, artesanía y ámbito rural, sostenibilidad urbana, asentamientos, paz y justicia.

Para la directora del Observatorio de Cultura y Comunicación de la Fundación Alternativas, Inmaculada Ballesteros, es con la Agenda 2030 la que puede impulsar un nuevo modelo de política cultural enfocada al desarrollo, que priorice la transversalidad con otras áreas que trabajan en cooperación y defender el valor de la cultura para contribuir al desarrollo sostenible.

Trabajar desde los barrios, las comunidades y los pueblos

En  la mesa “Cultura y transformación social: es en el territorio donde las comunidades se desarrollan”, la subdirectora general de Cooperación Cultural con las Comunidades Autónomas de Ministerio de Cultura de España, Grial Ibáñez, ha destacado el programa gubernamental “Cultura y Ciudadanía”, con el que se fortalece la democracia, genera cohesión social, a la vez que se ha expresado a favor de la continuidad de los proyectos culturales. “Los procesos culturales locales tienen que tener ritmo lento, muchas veces de pocos participantes, y se van sumando más y se van adaptando al proyecto Es a largo plazo, en 30 años, cuando se ve resultado. Hay algunos proyectos que solo duran tres días al año y eso ha llegado a cambiar municipios”, ha comentado.

La subdirectora de Educación y Cultura de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), Juana Escudero Méndez, ha enfatizado que “si algo está claro en este momento es que no hay proyecto de transformación en ningún orden que escape al ámbito cultural. Ya se trate de un proyecto de empleo o educación o movilidad, si no se tiene en cuenta ámbito cultural, no será eficaz. Eso ya lo vemos luego de 40 años de gobiernos locales democráticos”. Asimismo, ha recalcado que el empoderamiento se da cuando las comunidades o los barrios son conscientes del valor con el que cuentan para impulsar sus proyectos o atajar problemas, como se hace actualmente en pueblos de España ante la despoblación.

La asesora de Cooperación al Desarrollo del Departamento de Cooperación y Promoción Cultural de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), Pilar Sánchez Llorente, ha enumerado algunos de los proyectos que se realizan con comunidades en Centroamérica, como el de la agencia de comunicación Notimia, para la que se ha formado a más de 200 mujeres indígenas, o el Diálogo con Grannies, en el que mujeres mayores afrodescendientes comparten su conocimiento sobre plantas medicinales.

La coordinadora de comunicación y cultura en la Unión de Ciudades Capitales Iberoamericanas (UCCI), Raquel Martínez Gómez, ha señalado que el nuevo modelo de Capitalidad Iberoamericana de las Culturas es una oportunidad para las ciudades para visibilizar sus políticas culturales, movilizar recursos y ganar mayor peso en políticas públicas, con proyectos en que participen las comunidades y sectores sociales.

En este encuentro, la directora de Cultura de la OEI, Luz Amparo Medina, ha manifestado que este organismo de cooperación multilateral tiene un rol que cumplir de generar espacios como este “para exponer preguntas, visiones, dar luces para quienes trabajan en la gestión cultural, por lo que es el inicio de una serie reuniones para generar más conocimiento que sea compartido en redes institucionales y de actores protagonistas de la cultura”.

CIBFEST - Encuentro Gestión Cultural en Iberoamérica