Los booktubers: promotores de lectura accidentales

El fenómeno de los booktubers y su enorme aportación a la lectura entre los más jóvenes ha sido protagonista del festival Celebremos Iberoamérica (CIB Fest) en la tarde del 24 de septiembre. El Salón de Actos del Centro Cultural Conde Duque ha sido el lugar de encuentro para cuatro de los nombres más destacados de la esfera Booktuber: los españoles Javier Ruescas y Andrea Izquierdo y las mexicanas Raiza Revelles y Claudia Ramírez.

El debate fue moderado por el periodista de El País, Sergio Fanjul quien ha presentado el fenómeno como “una faceta más de la revolución tecnológica en la que convivimos, que está cambiando los lugares en los que conversamos, en los que nos recomendamos cosas…”. En este sentido ha definido los booktubers como un “asalto a la ciudad letrada compuesta por la academia o los suplementos culturales, una nueva vía para que la gente llegue a los libros”.

Los booktubers participantes han coincidido en reconocer que empezaron de manera accidental Javier Ruescas empezó escribiendo su blog tradicional pero, a raíz de recibir preguntas de los visitantes empezó a grabar pequeños vídeos. “Entonces empezaba a surgir el fenómeno de booktuber y me sentí como una pieza más de un puzzle enorme”. Unos años más tarde Andrea Izquierdo llegó a este universo por casualidad, “viendo el trailer de una película, en el vídeo recomendado me salió un vídeo de alguien hablando del libro y me enganché, al día siguiente eché a todo el mundo de casa y me puse a grabar”.

Esa fue la manera de encontrar con quién compartir su gran afición porque mis amigos no leían: “me sentía sola, no podía compartir con nadie mis últimas lecturas”, ha explicado. Al igual que Raiza Revelles, quien “buscaba un lugar donde compartir y así empezó a subir sus primeros vídeos”, ha compartido esta mexicana, que cuenta con más de un millón y medio de seguidores en Youtube.

En el caso de Claudia Ramírez, comenzar a ser booktuber fue algo trascendental. “Me cambió completamente la vida”, ha confesado, “yo era muy tímida, antes de Youtube me costaba mirar a alguien a los ojos o hablar con desconocidos”. En aquella época ya era una gran lectora pero no tenía con quien compartir sus libros, pero tras la experiencia de leer “Cazadores de sombras” no se podía quedar callada y venció sus miedos y decidió empezar a grabar sus vídeos siguiendo el ejemplo de Raiza.

El descubrir a través de la pantalla el placer de leer

Este fenómeno, que en el mundo de habla hispana tiene a México como potencia, empezó hace más de diez años pero “sigue siendo una novedad”, ha señalado Claudia Ramírez, “porque el formato es novedoso”. Para esta videoblogger de Monterrey, los booktubers son “promotores de lectura accidentales”. No empiezan con la intención de hacer que la gente lea más sino “simplemente queremos compartir nuestro amor por los libros”, ha afirmado la mexicana. Sin embargo es un hecho que su labor acerca a los jóvenes y no tan jóvenes a la lectura, facilita el acceso a los clásicos y ayuda a percibir el hábito lector como algo positivo y no como una imposición.

“Leer no tiene que ser un martirio”, ha subrayado Raiza. En ciertos entornos “parece que si un libro es divertido es malo” y eso genera mucho desconocimiento de la variedad literaria. “Yo pensaba que sólo existían los clásicos y la saga Crepúsculo”, ha reconocido esta mexicana, “pero Youtube me ayudó a descubrir la literatura juvenil y que hay muchas alternativas”.

Para Javier Ruescas, un booktuber es “una persona que te recomienda libros que te habla del viaje que le produjo ese libro en concreto, alguien que consigue contagiarte la pasión por los libros a través de juegos de entrevistas…”. Las tipologías que permite este tipo de canal son muy diversas –wrap ups, book tags, bookshelf tours, unboxings, challenges, los libros del mes…– y esos formatos han ido evolucionando. “Inicialmente creció entre espectadores muy jóvenes, esos lectores jóvenes han crecido con nosotros y ahora tienen 30 años”, ha destacado Javier.

Para Andrea el rasgo que caracteriza a la booktuber frente a influencers de otros sectores “es que somos muy nosotros, no hay ningún personaje, hablamos de la novela igual que hablaríamos con una amiga, desde una situación muy de tú a tú, de lector a lector”.

Los cuatro booktubers también han coincidido en destacar la importancia del público que les sigue y que les ve. “Nos escribe gente que no había leído nunca y se han animado a leer un libro tras ver una recomendación, incluso personas que están en el hospital y sus familiares te piden una llamada, a las que quizá con 10 minutos de tu tiempo puedes alegrarles la semana”, porque estos jóvenes son ya en muchas ocasiones unos ídolos de masas.

Para Javier es importante “poder ponerles cara a esos números y a esos nicks, descubrir que un salón de actos entero está lleno de gente y que al otro lado de la pantalla hay personas”. Este joven escritor también ha destacado que incluso la gente ha llegado a decirle que han aprobado los exámenes viendo sus videos.

Mejor la indiferencia que una mala crítica

Transmitir el amor por la lectura es clave para los cuatro booktubers invitados, por eso suelen eludir hacer malas críticas de sus lecturas. “No me sumo a este afán que hay por Internet de destrozar un libro”, ha afirmado Andrea, “porque sé hay mucho trabajo detrás”. Asimismo para Javier, “no merece la pena hablar mal de un libro porque mensajes negativos contra la lectura ya hay muchos por ahí”.

“Trato de hacer contenidos positivos”, ha recalcado también Claudia, “es importante la honestidad”. Cuando un libro no le ha gustado lo dice, pero no lo critica con dureza, “porque además es entonces cuando más comentarios de odio llegan al canal”.

En este mismo sentido, Raiza ha concluido que “un libro puede ser para ti o no ser para ti, no tiene por qué gustarte por el hecho de que le haya gustado a otras personas”. Pero, con palabras similares a las de Begoña Oro en el conversatorio “Leer me salvó la vida” donde afirmó que “más vale leer un libro malo que no leer”, la booktuber mexicana ha concluido que “aunque un libro no te guste, leerlo es una experiencia en sí y por eso vale la pena contarlo”.

CIBFest - Encuentro de Booktubers